«Benidorm es una ciudad dividida en dos». Esta es la rotunda afirmación que hace este domingo el Daily Mail en un reportaje en el que refleja la profunda división que hay en esta turística ciudad entre los lugareños y los turistas españoles y los muy abundantes visitantes británicos.
«Las líneas de batalla en Benidorm se trazan entre las tradicionales y pintorescas calles del casco antiguo, donde los visitantes nativos van a relajarse, y las animadas zonas repletas de pubs del New Town, donde los bebedores británicos festejan toda la noche«, dice el artículo.
Pero ambas facciones no se mezclan. El propio medio dice que «los españoles evitan a los británicos como la peste«. «Que se mantengan alejados. Son groseros, están borrachos y a veces son muy irrespetuosos», dice una trabajadora de una heladería de la parte vieja.

Una farmacéutica de la zona nueva se queja de que «lo primero que tenemos que decirles es que por favor se vistan dentro de nuestra farmacia, porque nunca llevan camiseta».
«Han orinado fuera de nuestra tienda y algunos días cuando llegamos por la mañana nos encontramos con una sorpresa», dice la boticaria.
Pero los ingleses no lo ven igual: «Los españoles odian a los turistas ingleses, pero sin ellos la economía se derrumbaría», dice un viajero. «Veo que ya están hartos, pero no es culpa nuestra que vengamos aquí sólo a gastar nuestro dinero», concluye.